Almudena
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tengo las neuronas tan ocupadas
que los duendes están dormidos
encontrarme, encontrarnos
dónde están los charcos
en los que chapotear,
dónde las hojas que aventar
en cada otoño sucedido.
De lo que el cuento dibujaba
con sus labios cálidos,
vencía a mis ojos
de lo que iba el cuento,
besaba mi frente mientras dormía.
Cada rostro sustenta
su propia moraleja,
entre luna y luna
y luna y luna.
que los duendes están dormidos
encontrarme, encontrarnos
dónde están los charcos
en los que chapotear,
dónde las hojas que aventar
en cada otoño sucedido.
De lo que el cuento dibujaba
con sus labios cálidos,
vencía a mis ojos
de lo que iba el cuento,
besaba mi frente mientras dormía.
Cada rostro sustenta
su propia moraleja,
entre luna y luna
y luna y luna.