MIEL
Poeta recién llegado
Entre niebla, alta sombra allí diviso,
cabello cobre al viento, que le mece,
aparición sutil, dulce parece
bello varón de espíritu sumiso.
Mi corazón se para, hace un inciso,
recobrar el aliento le enloquece,
extasiada de aquello que acontece,
pierdo la paz, le otorgo mi permiso.
Un suspiro nos late junto al alma
cuando la piel de tacto se alimenta.
Ya nos sé si podré encontrar la calma,
si un día de su amor pierdo la cuenta,
y otros brazos alcanzan esa palma,
que es la pasión y fuego que me alienta.
MIEL
PD. Esta correción no hubiera sido posible sin la ayuda del compañero Luis, al que reitero mis agradecimientos.
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