Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Entre papeles
Para el hombre y para el mono
son los ángeles misterio;
para el mono el monasterio,
para el hombre un gran abono.
Caramelos dulces santos
en el cielo son amargos,
porque sales por los altos
si nos llegan los embargos.
Y cantaba muy tranquilo
el ladrón con su dinero;
sobre el monte y un pitillo
dibujaba mucho el cero.
Lo encontraron en su nido
de monedas todo atado.
Por el pueblo detenido
a la cárcel fue llevado,
y su fin por lo debido
es misterio empapelado.
Para el hombre y para el mono
son los ángeles misterio;
para el mono el monasterio,
para el hombre un gran abono.
Caramelos dulces santos
en el cielo son amargos,
porque sales por los altos
si nos llegan los embargos.
Y cantaba muy tranquilo
el ladrón con su dinero;
sobre el monte y un pitillo
dibujaba mucho el cero.
Lo encontraron en su nido
de monedas todo atado.
Por el pueblo detenido
a la cárcel fue llevado,
y su fin por lo debido
es misterio empapelado.
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