Nommo
Poeta veterano en el portal
A mi regreso, me encuentro con una sonrisa.
De oreja a oreja, mientras me desabotona
la camisa. La monja visitó al preso,
para que le diera el viento fresco, y buena brisa.
Recibo el embeleso de una tarta de manzana.
Es la monja lozana, más profana.
Amiga de los Reyes Magos de Oriente,
y del cosaco ruso, y la bruja Labefana.
Bruja italiana que acudió al portal de Belén,
siendo puntual; aunque no existiera el caballo de hierro
o tren.
Me cuenta mi amiga, que recibió una postal
del Doctor Zhivago.
Omar Shariff, el egipcio y actor de cine.
Desde el cielo, recuerda el atardecer en Chicago.
Y me ofrece caramelos de menta,
porque se ha dado cuenta de que su frescor,
parecido a los besos que nos dimos,
en un ascensor que subía, prodigioso,
a su apartamento...
Ese frescor requiere de ternura y compasión.
Admiración, tolerancia y respeto.
Y en su gloriosa castidad, no se la meto.
Pues lleva un cinturón con siete llaves.
Y yo sólo tengo seis, en el bolsillo.
De oreja a oreja, mientras me desabotona
la camisa. La monja visitó al preso,
para que le diera el viento fresco, y buena brisa.
Recibo el embeleso de una tarta de manzana.
Es la monja lozana, más profana.
Amiga de los Reyes Magos de Oriente,
y del cosaco ruso, y la bruja Labefana.
Bruja italiana que acudió al portal de Belén,
siendo puntual; aunque no existiera el caballo de hierro
o tren.
Me cuenta mi amiga, que recibió una postal
del Doctor Zhivago.
Omar Shariff, el egipcio y actor de cine.
Desde el cielo, recuerda el atardecer en Chicago.
Y me ofrece caramelos de menta,
porque se ha dado cuenta de que su frescor,
parecido a los besos que nos dimos,
en un ascensor que subía, prodigioso,
a su apartamento...
Ese frescor requiere de ternura y compasión.
Admiración, tolerancia y respeto.
Y en su gloriosa castidad, no se la meto.
Pues lleva un cinturón con siete llaves.
Y yo sólo tengo seis, en el bolsillo.
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