G. Sarmiento
Poeta asiduo al portal
Para rodar cuesta abajo,
que nadie cuente conmigo.
Yo prefiero otros caminos,
aunque me cuesten trabajo.
que nadie cuente conmigo.
Yo prefiero otros caminos,
aunque me cuesten trabajo.
Y si me vieran rodando,
que sea por malherido;
que nadie cuente conmigo
para seguir al rebaño.
que sea por malherido;
que nadie cuente conmigo
para seguir al rebaño.
Era una luz entre sombras,
un rayito allí prendido,
parecía estar perdido
y auguraban su derrota.
un rayito allí prendido,
parecía estar perdido
y auguraban su derrota.
Era apenas una mota
en medio de un gran vacío,
aceptando el desafío
que solo un valiente afronta.
en medio de un gran vacío,
aceptando el desafío
que solo un valiente afronta.
Y por eso, buen amigo,
son hermosas las estrellas.
La verdad brilla con ellas,
sin importarles el sitio.
son hermosas las estrellas.
La verdad brilla con ellas,
sin importarles el sitio.
Para rodar cuesta abajo,
no cuente nadie conmigo.
Yo ya sigo otros caminos
que me alejan del espanto.
no cuente nadie conmigo.
Yo ya sigo otros caminos
que me alejan del espanto.
Y si me vieran rodando,
que sea por malherido.
Como lo siento, lo digo,
y evitamos desengaños…
que sea por malherido.
Como lo siento, lo digo,
y evitamos desengaños…
G.S.A.