Te llevaré a un lugar prohibido dónde practicaremos las artes del amor, me miras, te miro, y con ello desnuda mi corazón, te haré mía, me harás tuyo, deslizaré una rosa sobre tu vientre, beberé tu sudor y tomaré tu aliento, poseeré tu cuerpo, para calmar este tormento; ahora quiero sentir como me amas, sentir tus cálidas manos, recorriendo mi cuerpo, tan salvaje soy cuando te amo, que podría cocinarte en este verso.
Última edición: