Ricardo R. Ruiz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Crepúsculo de esta tarde,
que en fuga de mil colores
te llevas la luz que enarde
la copa de mis fragores...
te entrego en la flor de un beso,
el cierzo de mis dolores.
Regalote el ser poseso,
de cardos el alma mía;
de noches que sin regreso,
son surcos en piel umbría;
son salmos de azul lamento
en alas de cruel porfía.
Te doy el final momento
que en ánimas, albo fumo,
me trovan su vil tormento;
fantasmas que al viejo exhumo,
de tumbas, mortal remanso,
me ahogo en su amargo zumo.
Oh tarde, te pierdo canso,
de norias mi pobre vida
sin treguas y sin descanso;
que en sombras te soy perdida
sin luz la que nunca alcanzo,
desnudo y sin ver salida!
que en fuga de mil colores
te llevas la luz que enarde
la copa de mis fragores...
te entrego en la flor de un beso,
el cierzo de mis dolores.
Regalote el ser poseso,
de cardos el alma mía;
de noches que sin regreso,
son surcos en piel umbría;
son salmos de azul lamento
en alas de cruel porfía.
Te doy el final momento
que en ánimas, albo fumo,
me trovan su vil tormento;
fantasmas que al viejo exhumo,
de tumbas, mortal remanso,
me ahogo en su amargo zumo.
Oh tarde, te pierdo canso,
de norias mi pobre vida
sin treguas y sin descanso;
que en sombras te soy perdida
sin luz la que nunca alcanzo,
desnudo y sin ver salida!
Última edición: