BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te entregas a este mundo
cada día, cada tarde, con
la ilusión rota, repitiendo
el mismo estribillo, e idéntica
cantinela, cada vez más imprecisos.
Es un patíbulo tu mundo
de donde no pende nadie.
Tierra lejana, quemadura
que quema, mas cauteriza
al rato. Todo lo que, con
tu mirada, has abierto, cicatriza
por la mañana. Escarcha y hielo
siguen siendo tu camino, laberinto
torpemente construido a la luz
del día. Maleza, barcos irrisorios
que cubren parcialmente,
la quilla rota de tu alma.
©
cada día, cada tarde, con
la ilusión rota, repitiendo
el mismo estribillo, e idéntica
cantinela, cada vez más imprecisos.
Es un patíbulo tu mundo
de donde no pende nadie.
Tierra lejana, quemadura
que quema, mas cauteriza
al rato. Todo lo que, con
tu mirada, has abierto, cicatriza
por la mañana. Escarcha y hielo
siguen siendo tu camino, laberinto
torpemente construido a la luz
del día. Maleza, barcos irrisorios
que cubren parcialmente,
la quilla rota de tu alma.
©