GarniK
Poeta fiel al portal
Hoy la inmensidad te pertenece
tan grande tan dulce y bella
que la lengua te busca y te encuentra
saciándose al lamerte entera.
Sentir mi vivo sentimiento
rodando por las norias de tu faz
surcándole los raudos bordes
gota a gota, poro a poro
olor a sal y limón... húmeda pasión
el volcán del alma erupciona
encendido magma se va vaciando
entre montañas, colinas, valles... tu piel
ambiente candente para el ser
olor a mar y musgo fresco estancado
acogerlos entre vida y memorias
para caer en pleno consuelo
palpando el fuego abrasador
que alucinaciones nos prende
nos da por futuro adelantado
el siempre estar unidos en el tiempo
aunque vueltas nos dé el camino
sé que yo estaré en ese laberinto
con mis manos curiosas buscándote
y al encontrarte no te soltarían
arrancando suspiros, gemidos, sudores
arrancando piel, sangre... la vida
que sirva de alimento a la hoguera
en ese inmenso instante del encuentro
que nos da la basta obscuridad
así sentir piel con aroma de entrepiel
para darnos alas y elevarnos a lo lejos
surcar tus montes entre alientos suaves
alojarnos en el regazo vivo
quedarnos adentrados sublimes misteriosos
en pestañeo y estado ascendente
ya después seguirnos en otros aires
surcando otros tiempos frescos
sin el olvido mutuo ya pactado.
tan grande tan dulce y bella
que la lengua te busca y te encuentra
saciándose al lamerte entera.
Sentir mi vivo sentimiento
rodando por las norias de tu faz
surcándole los raudos bordes
gota a gota, poro a poro
olor a sal y limón... húmeda pasión
el volcán del alma erupciona
encendido magma se va vaciando
entre montañas, colinas, valles... tu piel
ambiente candente para el ser
olor a mar y musgo fresco estancado
acogerlos entre vida y memorias
para caer en pleno consuelo
palpando el fuego abrasador
que alucinaciones nos prende
nos da por futuro adelantado
el siempre estar unidos en el tiempo
aunque vueltas nos dé el camino
sé que yo estaré en ese laberinto
con mis manos curiosas buscándote
y al encontrarte no te soltarían
arrancando suspiros, gemidos, sudores
arrancando piel, sangre... la vida
que sirva de alimento a la hoguera
en ese inmenso instante del encuentro
que nos da la basta obscuridad
así sentir piel con aroma de entrepiel
para darnos alas y elevarnos a lo lejos
surcar tus montes entre alientos suaves
alojarnos en el regazo vivo
quedarnos adentrados sublimes misteriosos
en pestañeo y estado ascendente
ya después seguirnos en otros aires
surcando otros tiempos frescos
sin el olvido mutuo ya pactado.
Última edición: