Sergio66
Maniatico Textual, cazador de atardeceres
Ven a mi corazón que muere en silencio, con un llanto desgarrado de soledad y olvido, cimentado de tristeza, de esperanzas heridas e ilusiones deshechas.
Sergio (Para cuando seas todo, y solo un recuerdo mi soledad, para cuando se termine mi osario de penas, para cuando solo anide un abolido recuerdo de mis penas y mi doliente adversidad, para cuando tanto amor que hoy se cierra en el dolor sea solo un silencio ceniciento y solo, apenas agitado por la sorda campana de algún instantáneo destello)
ENVUELTO EN EL VACIO DE UN SUEÑO
Enmudece mi alma en la plegaria
tu ausente alegría como un viento
junta mi rebaño de deseos vanos
en este sueño efímero y sombrío
Que designio despiadado mi destino
que azar inefables hoy mi camino
que agreste soledad la de mis ojos
cuando reanudo tu recuerdo repentino
Como decirte que vives dentro mío
que absorta respiras en mi cuello
en cada latido que agita mi nostalgia
en cada temblor que revive tú distancia
El trémulo pavor de no tenerte aquí
anida en cada lágrima de hastío
Me sumerjo en mi limbo doloroso
impotente ante tanto sufrimiento
Eterna y deslumbrante te imagino
acercándote estos versos diminutos
donde riego el dolor de la pasión
de un amor que muere este minuto.
Enmudece mi alma en la plegaria
tu ausente alegría como un viento
junta mi rebaño de deseos vanos
en este sueño efímero y sombrío
Que designio despiadado mi destino
que azar inefables hoy mi camino
que agreste soledad la de mis ojos
cuando reanudo tu recuerdo repentino
Como decirte que vives dentro mío
que absorta respiras en mi cuello
en cada latido que agita mi nostalgia
en cada temblor que revive tú distancia
El trémulo pavor de no tenerte aquí
anida en cada lágrima de hastío
Me sumerjo en mi limbo doloroso
impotente ante tanto sufrimiento
Eterna y deslumbrante te imagino
acercándote estos versos diminutos
donde riego el dolor de la pasión
de un amor que muere este minuto.
Sergio (Para cuando seas todo, y solo un recuerdo mi soledad, para cuando se termine mi osario de penas, para cuando solo anide un abolido recuerdo de mis penas y mi doliente adversidad, para cuando tanto amor que hoy se cierra en el dolor sea solo un silencio ceniciento y solo, apenas agitado por la sorda campana de algún instantáneo destello)