E.Fdez.Castro
Poeta que considera el portal su segunda casa
EPIFANIA
Por mucho que galopen jorobados,
a volantes astados inalcanzan;
meses antes, los párvulos afianzan,
con cebos rojos, blancos ribeteados.
Generosos empeños son canjeados
por consumistas dádivas que avanzan,
con eslóganes únicos que lanzan
a íntimos sentimientos acoplados.
Y como mago, el torturado padre,
quien financia magnánimos presentes,
aunque el parco salario no le cuadre.
Bajo el puente con Reyes tan ausentes,
El Crío de Oro, en regazo de su Madre,
con trapos y alimentos deficientes.
Por mucho que galopen jorobados,
a volantes astados inalcanzan;
meses antes, los párvulos afianzan,
con cebos rojos, blancos ribeteados.
Generosos empeños son canjeados
por consumistas dádivas que avanzan,
con eslóganes únicos que lanzan
a íntimos sentimientos acoplados.
Y como mago, el torturado padre,
quien financia magnánimos presentes,
aunque el parco salario no le cuadre.
Bajo el puente con Reyes tan ausentes,
El Crío de Oro, en regazo de su Madre,
con trapos y alimentos deficientes.
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