marquelo
Negrito villero
Tiempo sin verte
No sé si nuestros espejos
se encontraron en los extramuros
de Ámérica o de la sedienta Europa;
fueron ya tantos años de tiempo
de aquella vez
de aquella entrega,
que nuestras sombras tomaron
sus pasajes y se fueron felices
a la ladera de un tiempo que es
aldea de besos
en los diminutos universos del rocío.
De nosotros quedó sólo el ala
de un tiempo que se hizo estela
de una aire fugaz
y no nos vimos...
Ay! Estrecheces del amor
que se guardan en los bolsillos
y se descocen y se pervierten y se despintan
con el olvido.
Hay mañanas y noches
que se pintan solas
sin que el sol o la luna o las estrellas
o algún pájaro celestial las pinte
cuando suelta su aliento.
Ay! Maléfico embrujo
que tragó todos nuestros
huesos que formaban la palabra
amor
Y el mar se convirtió en cráter estéril
sin brisa perdida en lontananza
sin despedidas de retornos.
Sin embargo te vi tomando tu mano
con tus ojos y tus pies
para escribirme una parábola de auxilio,
pero mis ojos se estrellaron en el aire
que respira el mundo cuando está a la sombra.
Sueños, vitrinas traslúcidas sin salida
corazones que se van por las mejillas
asi nos encontrábamos
asi nos soñábamos
asi nos tejíamos cada día
y luego nos guarecíamos
solos solos solos.
Luego, mucho tiempo luego
vivimos y fallecimos
en el sector que nos asigno el Mundo
y nos fuimos volando
como un par de pañuelos blancos
y caímos aquí
en esta casa de palabras,
y aqui
para siempre
cantaremos,
cantaremos como dos pajaritos...
No sé si nuestros espejos
se encontraron en los extramuros
de Ámérica o de la sedienta Europa;
fueron ya tantos años de tiempo
de aquella vez
de aquella entrega,
que nuestras sombras tomaron
sus pasajes y se fueron felices
a la ladera de un tiempo que es
aldea de besos
en los diminutos universos del rocío.
De nosotros quedó sólo el ala
de un tiempo que se hizo estela
de una aire fugaz
y no nos vimos...
Ay! Estrecheces del amor
que se guardan en los bolsillos
y se descocen y se pervierten y se despintan
con el olvido.
Hay mañanas y noches
que se pintan solas
sin que el sol o la luna o las estrellas
o algún pájaro celestial las pinte
cuando suelta su aliento.
Ay! Maléfico embrujo
que tragó todos nuestros
huesos que formaban la palabra
amor
Y el mar se convirtió en cráter estéril
sin brisa perdida en lontananza
sin despedidas de retornos.
Sin embargo te vi tomando tu mano
con tus ojos y tus pies
para escribirme una parábola de auxilio,
pero mis ojos se estrellaron en el aire
que respira el mundo cuando está a la sombra.
Sueños, vitrinas traslúcidas sin salida
corazones que se van por las mejillas
asi nos encontrábamos
asi nos soñábamos
asi nos tejíamos cada día
y luego nos guarecíamos
solos solos solos.
Luego, mucho tiempo luego
vivimos y fallecimos
en el sector que nos asigno el Mundo
y nos fuimos volando
como un par de pañuelos blancos
y caímos aquí
en esta casa de palabras,
y aqui
para siempre
cantaremos,
cantaremos como dos pajaritos...
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