amormejia
Poeta veterano en el portal
Una epístola llena mis dedos
se viste de gala mi mente
entre el silencio de la ausencia
y el bullicio de tu llegada.
Se rompe el estático velo
se pone por un lado la inocencia
para nuevamente amarte,
aunque sea a cuentagotas.
Me harto de tu piel caribeña
el bochorno de tus ganas me deshace
soy ahora el asfalto adherido a tu entraña
la nota sostenida de tu ardiente canción.
Porque ese mar en tus venas, me ahoga de besos
desprende la tristeza rezagada
desmonta el diario cataclismo de estar vivo
para refugiarse en la fronda de tus pechos.
Me nutro entre las letras
cuando éstas repiten tu nombre
haciéndolo un título en mi vida
uno que quedará para siempre.
Porque diario desgasto el pensamiento
viviendo el recuerdo a cada momento
cuando tu voz hacía eco en mi entraña
enajenada de mi esencia indiscutible.
Difícil es dejar de oírte desahogarte de ganas
desenfrenando la última fibra de cordura
extrayendo de mi piel su fiel frescura
para extinguir el feroz de tus deseos.
Tronco soy donde te reclinas
ese eje que sostiene tu placer
la sombra de tu trópico salvaje
el néctar que se conjuga en tu tez.
Me soplas como viendo huracanado
haciendo alarde a tu herencia caribeña
que hace sucumbir mi bote errante
en tu playa que se abre a mi merced.
Diosa de los mares tempestuosos
dejaste una tormenta entre mis dedos
que ahora son relámpagos de fuego
que en ti se tonifican con tu amor.