frank_calle
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dedicatoria.
Es un hecho innegable que el mundo debe haber existido infinitos poetas que nunca fueron conocidos, pero probablemente muy pocos hayan tenido la suerte de la poetiza Emily Dickinson, cuya obra fundacional en la poesía norteamericana, pudo ser conocida y reconocida, al menos, después de su muerte.
Precisamente a los que han dedicado su vida a la poesía, y permanecen desconocidos, va dedicado este poema.
EPITAFIO AL POETA DESCONOCIDO
Un día que se va, tras otro que se ha ido.
Una noche más, y una menos,
en la cuenta sin retroceso de una vida que empieza.
¿Qué somos hoy? Preámbulo de mañana.
Poema inconcluso, poema que no ha sido,
un día que se fue, más otro que no llega.
¿Y el poeta? ¡Quizás no ha dormido!
Es triste tener que contar
la secuencia fatal de días y noches,
que se van, y no regresan.
Un día que no es día, si en la noche del poeta
nada queda.
Y así, sin que el mundo lo conozca,
el poeta que no ha sido,
sin que se sepa, escribe y escribe,
escondido,
tras el tiempo que se le acaba
como si la vida se le hubiese ido,
silente, sin hacer nada.
Más un día supremo, final de los destinos.
no habrá días de más, ni noches que no llegan,
vendrán familiares, y amigos que no se han ido..
Todo terminará en un abrazo de dolientes,
en una lápida,
en una simple lágrima,
quizás en una obra eterna,
quizás en un simple libro.
Frank Calle (10 / mar / 1969)
Es un hecho innegable que el mundo debe haber existido infinitos poetas que nunca fueron conocidos, pero probablemente muy pocos hayan tenido la suerte de la poetiza Emily Dickinson, cuya obra fundacional en la poesía norteamericana, pudo ser conocida y reconocida, al menos, después de su muerte.
Precisamente a los que han dedicado su vida a la poesía, y permanecen desconocidos, va dedicado este poema.
EPITAFIO AL POETA DESCONOCIDO
Un día que se va, tras otro que se ha ido.
Una noche más, y una menos,
en la cuenta sin retroceso de una vida que empieza.
¿Qué somos hoy? Preámbulo de mañana.
Poema inconcluso, poema que no ha sido,
un día que se fue, más otro que no llega.
¿Y el poeta? ¡Quizás no ha dormido!
Es triste tener que contar
la secuencia fatal de días y noches,
que se van, y no regresan.
Un día que no es día, si en la noche del poeta
nada queda.
Y así, sin que el mundo lo conozca,
el poeta que no ha sido,
sin que se sepa, escribe y escribe,
escondido,
tras el tiempo que se le acaba
como si la vida se le hubiese ido,
silente, sin hacer nada.
Más un día supremo, final de los destinos.
no habrá días de más, ni noches que no llegan,
vendrán familiares, y amigos que no se han ido..
Todo terminará en un abrazo de dolientes,
en una lápida,
en una simple lágrima,
quizás en una obra eterna,
quizás en un simple libro.
Frank Calle (10 / mar / 1969)
Última edición: