Pedro Ferreira
Poeta veterano en el portal
EPITAFIO
Eternamente
huyendo nos perseguimos.
Huellas de sierpes infinitas
en la arena perenne del desierto.
Sol malva y luna, eternales,
en cielo sin azul ventura.
Hipocampo, anémona,
en mar quebrada y yerma
sin olas, sin marea.
Instantánea tomada
en el estanque de tus ojos.
Juntos siempre:
tú, mi Narciso, amada;
yo, tu Eco enamorado.
Costacabana, marzo de 2006
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