Jorge Buckingham
Poeta recién llegado
El azul regalo sigue pisando tus huellas,
así como el remolino que circunda tu nombre,
entre la controversia del ocaso feliz
y el trompo de fino caoba.
Es un escrúpulo celeste
el espacio del tiempo sagrado,
en lámparas mágicas
de obstáculos muertos
en sensaciones perfumadas de olvido.
Un profeta abraza verdades
limpiando con luz el vacío.
¡Oh, generoso hombre digital!
Electrónicas madrugadas,
un amigo sintoniza sonidos.
un maestro atesora imborrables favores.
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