José Ignacio Ayuso Diez
Epicuro y la ataraxia, sin miedos ...
IMAGEN Nº02
Equidna
De un doloroso parto emerge sin parteras
la moribunda hija de la madre Gea.
Una rosa muerta y blasonada
le atraviesa la fina espalda ya marcada
y horada de parte a parte el corazón
con sangre seca ya coagulada.
Nació ya muerta… o casi muerta,
la hija de Tártaro y de Gea.
De bello torso de hermosa hembra,
cuerpo de ofidio…
y pubis de dragón,
con ojos oscuros y temibles,
y una sola misión.
Salvar a su madre de la peste
del hombre necio que acogió,
y que por la avaricia de éstos
se ve abocada a su muerte
y destrucción.
Atraerá a estos hombres
ávidos de mirada lasciva
prestos a forzar su virginidad
y simulando a la mantis…
los decapitará mientras
ciegos de sexo
la intentan violar.
Arrasará la vida infesta
de esta orbe
enferma de gravedad
y oscurecerá el sol,
y ocultará la luna
con la niebla densa
de tóxica espuma.
Alineará a los buitres
y a las lobas en celo,
formando un negro ejército
con cánidos rapaces
y aladas lobeznas,
que aullarán a las sombras
de almas sin cabeza
y volverán al útero
de la madre naturaleza.
Equidna
De un doloroso parto emerge sin parteras
la moribunda hija de la madre Gea.
Una rosa muerta y blasonada
le atraviesa la fina espalda ya marcada
y horada de parte a parte el corazón
con sangre seca ya coagulada.
Nació ya muerta… o casi muerta,
la hija de Tártaro y de Gea.
De bello torso de hermosa hembra,
cuerpo de ofidio…
y pubis de dragón,
con ojos oscuros y temibles,
y una sola misión.
Salvar a su madre de la peste
del hombre necio que acogió,
y que por la avaricia de éstos
se ve abocada a su muerte
y destrucción.
Atraerá a estos hombres
ávidos de mirada lasciva
prestos a forzar su virginidad
y simulando a la mantis…
los decapitará mientras
ciegos de sexo
la intentan violar.
Arrasará la vida infesta
de esta orbe
enferma de gravedad
y oscurecerá el sol,
y ocultará la luna
con la niebla densa
de tóxica espuma.
Alineará a los buitres
y a las lobas en celo,
formando un negro ejército
con cánidos rapaces
y aladas lobeznas,
que aullarán a las sombras
de almas sin cabeza
y volverán al útero
de la madre naturaleza.
06 de octubre de 2017
José Ignacio Ayuso Diez
José Ignacio Ayuso Diez