Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Qué fácil es lanzar una moneda!
decidir en su vuelo, si el destino
se construye a tu diestra, o es inversa
la fe que no reclama ya cobijo.
Mas, ¿qué ocurre si eterna diera vueltas
en un chocar continuo de extravíos?
Si al mirarla, ¿sus giros fueran muecas
de la cara y la cruz de un desvarío?
Contemplas esa etérea trinchera
que en carrusel, voltea tus sentidos
y te preguntas, ¿hasta dónde fuerzas
tus tiempos anhelando un espejismo?
Esperas que decante una promesa
el cielo que ha velado el objetivo
mientras en blanco y negro, vociferan
los ensueños que arengan tus latidos.
Y te escribo, ¡delirio de mis sendas!
al albor que envilece si suplico
y me mata también si se desdeña
pues no encuentro jamás, el equilibrio.
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