Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se equivoca el silencio por llamarte
y romper la quietud que le acompaña,
por gritar que sin ti ya no es de nadie
el latido que huérfano te extraña.
Se equivocan las sombras de la tarde
al tejer tu recuerdo cual araña
que con sedas la muerte disfrazase
ocultando en su abrazo la guadaña.
Se equivoca la rima en cada verso,
mil palabras marchando a la deriva
sin bordones que le anclen a tu puerto.
Y equivoco mi voz pues mientras viva
tuyo es, de mi pluma todo vuelo,
aunque sea en el fango donde escriba.
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