Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Era al morder tus besos que perdía el control de mi destino, algo me anudaba a la locura y, embrujado, apenas respiraba lo poco que tú me permitías respirar.
Era al morder tus besos que perdía el control de mi destino, algo me anudaba a la locura y, embrujado, apenas respiraba lo poco que tú me permitías respirar.