migueldejuanes
Poeta recién llegado
¡Qué casta de pan blanco,
algodones, borra y pana
apenas hubo nacido
aquella otra España!
Eres innúmera
estrella del cielo
de los mares
iris de la certeza
Eres el primero
de los soles infinitos
de las lunas todas
la luz primera
Diosa de la tierra
donde la sangre renueva
a fuego marcada
augurio de adentros
Virola de luna iluminada
eres el todo y la parte
a redoble nombrada
la sombra difundida
Hontanar de fruto vario
arrobo de tu mirada
vigía de sus noches
de sus días generosa
Mirándote va la vida
a tu pecho agarrada
en tu frente desvelo
en tu corazón retazo
En su treme acompasado
balancea la lluvia cristales
donde tus rodillas lustran
la frialdad del anagrama
No hace mucho he sabido
nombrar tus largos silencios
llorar quebrados susurros
abrazar tus rincones privados
Abrazo la noche perpetua
de los perfiles callados
dibujo de un mañana
funambulesco y vano
Abrazo tu noble correteo
en tránsito hilarante
de puertas, cerrojos y pasillos
presa de visceral legado
Abrazo la primera llamada
apelando a la rutina
en algodones deshojada
perpetuamente consentida
Abrazo la templanza y el brazo
que la sostiene y la empuña
abuena la siega y la siembra
a roces el brío acorralado
Abrazo las noches de lana
sombría la calle ventosa
a la espera del retorno
del salvador de tus sueños
Abrazo los brotes de niñez
que abandonarte dejan la carga
espesa pasada y presente
al correr de las trenzas al aire
Abrazo y quiero abrazarte
por todas las lunas amadas
por todas las alas quebradas
por el misterio de amarte
Mucho ha de andar este mundo
Al encuentro de otra carne
De tal alma entregada
a inigual inherente linaje
algodones, borra y pana
apenas hubo nacido
aquella otra España!
Eres innúmera
estrella del cielo
de los mares
iris de la certeza
Eres el primero
de los soles infinitos
de las lunas todas
la luz primera
Diosa de la tierra
donde la sangre renueva
a fuego marcada
augurio de adentros
Virola de luna iluminada
eres el todo y la parte
a redoble nombrada
la sombra difundida
Hontanar de fruto vario
arrobo de tu mirada
vigía de sus noches
de sus días generosa
Mirándote va la vida
a tu pecho agarrada
en tu frente desvelo
en tu corazón retazo
En su treme acompasado
balancea la lluvia cristales
donde tus rodillas lustran
la frialdad del anagrama
No hace mucho he sabido
nombrar tus largos silencios
llorar quebrados susurros
abrazar tus rincones privados
Abrazo la noche perpetua
de los perfiles callados
dibujo de un mañana
funambulesco y vano
Abrazo tu noble correteo
en tránsito hilarante
de puertas, cerrojos y pasillos
presa de visceral legado
Abrazo la primera llamada
apelando a la rutina
en algodones deshojada
perpetuamente consentida
Abrazo la templanza y el brazo
que la sostiene y la empuña
abuena la siega y la siembra
a roces el brío acorralado
Abrazo las noches de lana
sombría la calle ventosa
a la espera del retorno
del salvador de tus sueños
Abrazo los brotes de niñez
que abandonarte dejan la carga
espesa pasada y presente
al correr de las trenzas al aire
Abrazo y quiero abrazarte
por todas las lunas amadas
por todas las alas quebradas
por el misterio de amarte
Mucho ha de andar este mundo
Al encuentro de otra carne
De tal alma entregada
a inigual inherente linaje