Arkeidos
Poeta que considera el portal su segunda casa
Flotar en nubes de sueños
buscando la luz de tus ojos
anhelando conocer el color de su cristal,
deseando la belleza de una caricia
en el resplandor de tu mirada,
luz sin fin
flecha enamorada
cruza el aire perfumado
dejando esencia del encantador aroma
de tu sombra de mujer.
Rasgas mi cielo con tu piel de fuego
preciosa niña de llamas cálidas,
necesito un abrazo tuyo
sentir el calor de tu dulce pecho en mi corazón,
latidos compartidos
aliviando el trago amargo
de la duda y la incertidumbre,
serás mi medicina
en un día de flores muertas sin sol,
ven y dame un poco de vida con un beso eléctrico
de tus labios de fresa.
La luz de la alegría adivina tu intención
de bailar ante la melodía de una canción de amor
que tú has escrito con tinta carmesí
del corazón que hierve como un sol.
Te imagino brillando en plata
bañada de luna diosa
jugando con las palabras
dibujando con estrellas
el delicado trazo de un poema,
impregnado
con el sabor divino de tu alma
a la cual beso en silencio.
Me gusta tu alma tan divina y hermosa
y me atrae la frescura de tu fragancia coqueta
de olor discreto y sutil.
Me enamoras niña de brisas calmas
que invocas lluvia de esperanzas
con destellos azules del mar
de nuestra alma fusionada,
el amor suena perfecto
como un rayo de oro que aviva corazones,
todo seguiría su cauce
porque soñar es hermoso.
De no ser porque yo no soy fácil de dominar
indomable espíritu
como corazón de piedra soy,
libre
nada me ata
ni siquiera tu recuerdo,
en el pasado no nos fue muy bien
y yo a veces no olvido
especialmente esos pequeños detalles
que me hicieron desistir,
deje de perseguir
el extraño y fascinante incienso
de tu misteriosa silueta de mujer,
y hoy vuelves como estrella a mi cielo
sigues vigente
porque nunca te dije adiós
y no me atrevo a hacerlo,
siempre estas muy cerca
como el ángel que guarda mis sueños
de color dorado.
buscando la luz de tus ojos
anhelando conocer el color de su cristal,
deseando la belleza de una caricia
en el resplandor de tu mirada,
luz sin fin
flecha enamorada
cruza el aire perfumado
dejando esencia del encantador aroma
de tu sombra de mujer.
Rasgas mi cielo con tu piel de fuego
preciosa niña de llamas cálidas,
necesito un abrazo tuyo
sentir el calor de tu dulce pecho en mi corazón,
latidos compartidos
aliviando el trago amargo
de la duda y la incertidumbre,
serás mi medicina
en un día de flores muertas sin sol,
ven y dame un poco de vida con un beso eléctrico
de tus labios de fresa.
La luz de la alegría adivina tu intención
de bailar ante la melodía de una canción de amor
que tú has escrito con tinta carmesí
del corazón que hierve como un sol.
Te imagino brillando en plata
bañada de luna diosa
jugando con las palabras
dibujando con estrellas
el delicado trazo de un poema,
impregnado
con el sabor divino de tu alma
a la cual beso en silencio.
Me gusta tu alma tan divina y hermosa
y me atrae la frescura de tu fragancia coqueta
de olor discreto y sutil.
Me enamoras niña de brisas calmas
que invocas lluvia de esperanzas
con destellos azules del mar
de nuestra alma fusionada,
el amor suena perfecto
como un rayo de oro que aviva corazones,
todo seguiría su cauce
porque soñar es hermoso.
De no ser porque yo no soy fácil de dominar
indomable espíritu
como corazón de piedra soy,
libre
nada me ata
ni siquiera tu recuerdo,
en el pasado no nos fue muy bien
y yo a veces no olvido
especialmente esos pequeños detalles
que me hicieron desistir,
deje de perseguir
el extraño y fascinante incienso
de tu misteriosa silueta de mujer,
y hoy vuelves como estrella a mi cielo
sigues vigente
porque nunca te dije adiós
y no me atrevo a hacerlo,
siempre estas muy cerca
como el ángel que guarda mis sueños
de color dorado.
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