Antonio Alfredo
Poeta recién llegado
Cuando miro tu mirada
Penetrando tu reflejo
Me contemplo en el espejo
De tu alma iluminada
No quiero que digas nada
Porque en ti tanto me empeño
Ya sabes que eres el sueño
De mi alma afortunada
Cuando desandas el día
O en las noches resplandeces
Siento que tu te creces
Y me llenas de alegría
Pienso que eres mi amor
Mi vida y todo el cariño
Que con la ilusión de un niño
Te deseo con ardor
Con tu figura resuelta
Y tus mamas espigadas
Son tan afortunadas
Retocando tu silueta
Te considero esbelta
De cuerpo muy singular
A ti te debo alcanzar
Ya que eres mi gran meta
Pienso en ti cada instante
Por la noche y por el día
Porque eres la idolatría
De mi corazón andante
Que trota salvajemente
Tan indómito e indomable
En ocasiones sociable
Y te ama vehementemente
Eres mujer, mi fantasía
Mi líder espiritual
Mi senda sentimental
Y causas mi rebeldía
Eres muralla resistente
Pared fuerte y segura
Porque por ti perdura
Mi espera pacientemente
Eres mi gran oponente
Mi eterna rivalidad
Mi dulce adversidad
Y mi batalla consciente
No deseo yo, ni vencerte
Ni tampoco persuadirte
Ni mucho menos exigirte
Ni hacerme más inocente
Eres ternura naciente
La causa mis desvaríos
El cause de todos los ríos
Que alimentan mi fuente
Siempre te tengo presente
De forma muy natural
Por tu figura sensual
Armónica y transparente
Porque vives en mi mente
Y habitas mi corazón
Provocas la sensación
De seguridad muy fuerte
Eres el origen, eres la miel
Que en todas partes estás
Delante, al costado, detrás
Y en los poros de mi piel
Porque desde que pensé en ti
Mi vida se fue adaptando
Y porque no, transformando
Naciendo algo nuevo en mí
De manera que ya
Eres algo muy constante
Cada día más importante
Porque en mi corazón estás
Como envido al camino
Que te posee completa
Quizás abra la puerta
Que me lleve a tu destino
Aunque quizás una ventana
Que me abras en este momento
Puede ser el buen comienzo
De mi amada del mañana.
Penetrando tu reflejo
Me contemplo en el espejo
De tu alma iluminada
No quiero que digas nada
Porque en ti tanto me empeño
Ya sabes que eres el sueño
De mi alma afortunada
Cuando desandas el día
O en las noches resplandeces
Siento que tu te creces
Y me llenas de alegría
Pienso que eres mi amor
Mi vida y todo el cariño
Que con la ilusión de un niño
Te deseo con ardor
Con tu figura resuelta
Y tus mamas espigadas
Son tan afortunadas
Retocando tu silueta
Te considero esbelta
De cuerpo muy singular
A ti te debo alcanzar
Ya que eres mi gran meta
Pienso en ti cada instante
Por la noche y por el día
Porque eres la idolatría
De mi corazón andante
Que trota salvajemente
Tan indómito e indomable
En ocasiones sociable
Y te ama vehementemente
Eres mujer, mi fantasía
Mi líder espiritual
Mi senda sentimental
Y causas mi rebeldía
Eres muralla resistente
Pared fuerte y segura
Porque por ti perdura
Mi espera pacientemente
Eres mi gran oponente
Mi eterna rivalidad
Mi dulce adversidad
Y mi batalla consciente
No deseo yo, ni vencerte
Ni tampoco persuadirte
Ni mucho menos exigirte
Ni hacerme más inocente
Eres ternura naciente
La causa mis desvaríos
El cause de todos los ríos
Que alimentan mi fuente
Siempre te tengo presente
De forma muy natural
Por tu figura sensual
Armónica y transparente
Porque vives en mi mente
Y habitas mi corazón
Provocas la sensación
De seguridad muy fuerte
Eres el origen, eres la miel
Que en todas partes estás
Delante, al costado, detrás
Y en los poros de mi piel
Porque desde que pensé en ti
Mi vida se fue adaptando
Y porque no, transformando
Naciendo algo nuevo en mí
De manera que ya
Eres algo muy constante
Cada día más importante
Porque en mi corazón estás
Como envido al camino
Que te posee completa
Quizás abra la puerta
Que me lleve a tu destino
Aunque quizás una ventana
Que me abras en este momento
Puede ser el buen comienzo
De mi amada del mañana.