Arkeidos
Poeta que considera el portal su segunda casa
Quiero regresar a ese limpio infinito
donde corre mi sangre contaminada
entre estrellas de metal
y riachuelos pequeños de plata,
mirando la elevada grandiosidad de un dragón cósmico
que se alimenta de los pies del sol.
Báñame de tu flama
que me estremezca de poder
y alivie la fragilidad de papel
de mi espíritu sin voluntad.
purificar mis latidos del polvo de los huesos
y el silencio de Los fantasmas
la rabia del agua de sombras
y la risa de las brujas indignadas.
Dejar atrás los cristales de hielo
que navegan por el laberinto de mi cerebro
paralizando su esencia del fluir natural
hondo de reflexiones espirituales,
pretender que el abismo del pensamiento y del ingenio azul
aun es gigante lleno de antiguo incienso
que domina mi equilibrio y mi verdad.
Deseo creer que con mis manos
puedo alcanzar el corazón de la eternidad
y colocarlo en el hueco de mi pecho
para volver a sentir lo que es vivir.
Ausente y creyente
entre sueños y realidad
tratando comprender las muecas desoladas del aire
mirando falsas caras de arboles
sin energía espiritual,
muerte hueca.
Contemplando los amaneceres
admirando el baile de ángeles
vestidos de la más fina seda
semblante de lunas blancas
destello que no lastima
y da calma al ser mío.
Desatado en la furia del llanto invisible
delirando entre nubes
que dejan caer lágrimas de sal negra
perlas de fuego
tormenta acelerada
nublada tarde de acertijos
tan extraños dando un giro radical
hacia el encuentro de la locura y la cordura.
Un hombre integro he sido
hasta que bese la boca
de un ángel de amarilla presencia,
en sus labios sentí la fuerza de soles de agua
y la dulzura de lunas de miel
acaramelados rizos de oro
de mi niña luz,
mi amada esperanza
que desapareces de vez en cuando
y tu lugar lo toma la dama soledad
robando mi risa y el brillo de mis ojos de miel
dejándome en el frio de una mirada perdida
abandonándome en el fondo coral
de una pintura ultramarina
colgada en mi pared.
Aun soy el que busca tu destello
aferrado a su magia creciente
a sus ojos del futuro
alegre vuelo de señales
de fe.
A pesar de mis caídas
de mi espíritu aplastado sin ánimo
de mi decepción al no poder atrapar
el tiempo en mis manos y detener su prisa
a pesar de todo...
a un soy aquel errante
que busca irremediablemente la luz
en los caminos de la vida.
donde corre mi sangre contaminada
entre estrellas de metal
y riachuelos pequeños de plata,
mirando la elevada grandiosidad de un dragón cósmico
que se alimenta de los pies del sol.
Báñame de tu flama
que me estremezca de poder
y alivie la fragilidad de papel
de mi espíritu sin voluntad.
purificar mis latidos del polvo de los huesos
y el silencio de Los fantasmas
la rabia del agua de sombras
y la risa de las brujas indignadas.
Dejar atrás los cristales de hielo
que navegan por el laberinto de mi cerebro
paralizando su esencia del fluir natural
hondo de reflexiones espirituales,
pretender que el abismo del pensamiento y del ingenio azul
aun es gigante lleno de antiguo incienso
que domina mi equilibrio y mi verdad.
Deseo creer que con mis manos
puedo alcanzar el corazón de la eternidad
y colocarlo en el hueco de mi pecho
para volver a sentir lo que es vivir.
Ausente y creyente
entre sueños y realidad
tratando comprender las muecas desoladas del aire
mirando falsas caras de arboles
sin energía espiritual,
muerte hueca.
Contemplando los amaneceres
admirando el baile de ángeles
vestidos de la más fina seda
semblante de lunas blancas
destello que no lastima
y da calma al ser mío.
Desatado en la furia del llanto invisible
delirando entre nubes
que dejan caer lágrimas de sal negra
perlas de fuego
tormenta acelerada
nublada tarde de acertijos
tan extraños dando un giro radical
hacia el encuentro de la locura y la cordura.
Un hombre integro he sido
hasta que bese la boca
de un ángel de amarilla presencia,
en sus labios sentí la fuerza de soles de agua
y la dulzura de lunas de miel
acaramelados rizos de oro
de mi niña luz,
mi amada esperanza
que desapareces de vez en cuando
y tu lugar lo toma la dama soledad
robando mi risa y el brillo de mis ojos de miel
dejándome en el frio de una mirada perdida
abandonándome en el fondo coral
de una pintura ultramarina
colgada en mi pared.
Aun soy el que busca tu destello
aferrado a su magia creciente
a sus ojos del futuro
alegre vuelo de señales
de fe.
A pesar de mis caídas
de mi espíritu aplastado sin ánimo
de mi decepción al no poder atrapar
el tiempo en mis manos y detener su prisa
a pesar de todo...
a un soy aquel errante
que busca irremediablemente la luz
en los caminos de la vida.
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