El vagabundo que sueña
con un mundo idealizado
nunca detiene su andar,
pues no encuentra lo soñado.
Sigue, sigue, sin parar
eleva sus sentimientos,
se detiene a descansar
no se le escucha lamento.
Vuelve a reanudar su marcha
siguiendo sus pretensiones,
no se logra convencer
que está viviendo ilusiones.
Medita, avanza sin ruido
vuela su imaginación,
energizado destino
del cual tiene convicción.
Ya se han roto sus sandalias
el andar las destruyó,
para él eso no vale
pues su espíritu agrandó.
Errante que sigue huellas
anhelando lo que busca,
guiado por mil estrellas
no se cansa ni se frustra.
con un mundo idealizado
nunca detiene su andar,
pues no encuentra lo soñado.
Sigue, sigue, sin parar
eleva sus sentimientos,
se detiene a descansar
no se le escucha lamento.
Vuelve a reanudar su marcha
siguiendo sus pretensiones,
no se logra convencer
que está viviendo ilusiones.
Medita, avanza sin ruido
vuela su imaginación,
energizado destino
del cual tiene convicción.
Ya se han roto sus sandalias
el andar las destruyó,
para él eso no vale
pues su espíritu agrandó.
Errante que sigue huellas
anhelando lo que busca,
guiado por mil estrellas
no se cansa ni se frustra.
Última edición: