MARIO CUADROS
Intento de poeta
Es de cobardes
dejar toda la tarea al tiempo.
Es de cobardes
correr una mañana
sin pensar en el viento.
Es de cobardes, señores,
creer que los celos
tienen que ver con el amor.
Es de cobardes,
y de muy cobardes,
ponerle precio al corazón.
Es de cobardes
no decir lo siento
aun si no lo sientas.
Es de cobardes
no reir de felicidad
cuando lo necesitas.
Es de cobardes
huir en la noche
atientas de que mañana
uno volverá.
Pues, es de cobardes regresar.
Es de cobardes
esperar que la noche caiga
para pensar.
Es de cobardes
escribir cimientos
donde nunca vivirás.
Es de cobardes
escribirte como te escribo hoy,
en plena noche,
huyendo y con el viento
que me devuelve las lagrimas
a donde voy,
pensando en que todo pasará
si me alejo.
Soy un cobarde hoy
que no tiene ni la pluma fina
ni el papel sensato
en el poema que te doy,
como despedida,
como el peor cobarde
de esta vida.
dejar toda la tarea al tiempo.
Es de cobardes
correr una mañana
sin pensar en el viento.
Es de cobardes, señores,
creer que los celos
tienen que ver con el amor.
Es de cobardes,
y de muy cobardes,
ponerle precio al corazón.
Es de cobardes
no decir lo siento
aun si no lo sientas.
Es de cobardes
no reir de felicidad
cuando lo necesitas.
Es de cobardes
huir en la noche
atientas de que mañana
uno volverá.
Pues, es de cobardes regresar.
Es de cobardes
esperar que la noche caiga
para pensar.
Es de cobardes
escribir cimientos
donde nunca vivirás.
Es de cobardes
escribirte como te escribo hoy,
en plena noche,
huyendo y con el viento
que me devuelve las lagrimas
a donde voy,
pensando en que todo pasará
si me alejo.
Soy un cobarde hoy
que no tiene ni la pluma fina
ni el papel sensato
en el poema que te doy,
como despedida,
como el peor cobarde
de esta vida.