
Es ella...
Es la mujer sentada a mi lado,
quien no musita palabra alguna,
no me abandona desde la cuna;
la fémina que tiene carácter
sin dejar de ser noble y
me puede enternecer,
sin rallar en lo rosa,
la misma dulce como la miel
pero fuerte como la roca.
Es ella directa y franca,
con palabras y consejos sinceros
que me ayudan en momentos duros;
amante de la oscuridad y el silencio
aunque hasta en la luz está conmigo.
En ocasiones llora junto a mí y también
se ríe. Me da fuerza para seguir,
me acompaña y es bella,
su personalidad es la justa, nada le afecta
porque su sensibilidad es la razón;
y de allí aprendo, es un idilio su tesón,
es una señorita y a la vez una dama,
es un sueño utópico pero onírico,
coherente y original en sus palabras.
Lo malo es que cada vez que la busco
se me esconde, y no huye, pero se esfuma
es escurridiza, solo la quiero para decirle que:
Estoy enamorado hasta el tuétano de ella,
pero quizá estoy loco, porque ni la he visto,
pero si la he sentido y su compañía me ayuda;
solo sé que se llama Soledad y se apellida Eterna.
® Carlos Andrés, 12-01-2024®