Es la verdad que un poeta
persigue su sentimiento
mientras sólo te cuenta un cuento
que sigue como veleta.
Dice "lo sé, lo presiento",
cuando caza las palabras,
una a una como a cabras,
que aparecen al momento.
Versista que sueños labras
y eres nada presumido
por que oyes un silbido
que pide tus puertas abras.
Acaricia mi sentido
amante de vanidades
y de tantas veleidades
de que ya se encuentra enchido.
persigue su sentimiento
mientras sólo te cuenta un cuento
que sigue como veleta.
Dice "lo sé, lo presiento",
cuando caza las palabras,
una a una como a cabras,
que aparecen al momento.
Versista que sueños labras
y eres nada presumido
por que oyes un silbido
que pide tus puertas abras.
Acaricia mi sentido
amante de vanidades
y de tantas veleidades
de que ya se encuentra enchido.
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