Vital
Poeta veterano en el portal
Observar como el tallo de un árbol se esfuerza por vencer la “gravedad” consiguiendo emerger victorioso en busca de tan preciado beso de luz para poder realizar la “fotosíntesis”.
A la vez, que desde su centro o tronco, sus raíces luchan con las fuerzas de la “levedad” perforando la tierra donde a la vez de extraer nutrientes se fijan al suelo.
Es como, si el árbol flotase en medio de dos fuerzas magnéticas desarrollándose en plenitud, al unir cielo y tierra.
Lo cual a mi juicio, explica porque nuestro precioso planeta "flota” en el espacio entre dos fuerzas tan asombrosas, a la vez que gira en busca de ese beso de luz.
Quizás como flotamos nosotros al amar y ser amados. Pues amar es girar sobre sí mismos para reflectar nuestro amor a los demás, y ser amados es recibir la luz en nosotros al coincidir en una misma mirada el tiempo y espacio de ambos.
Espacio y tiempo convergen ante nuestra mirada, giro a giro sobre un vital eje…
¡La vida!
Última edición: