Raamses
Poeta asiduo al portal
El cielo pese a ser una adoración
se debilita por la pasión de las nubes.
Quieren reír porque nada se los evita
y dejar luego ese carácter necio y grisáceo.
Cada vez que hallo en darte un abrazo
estalla un problema con apretarte demasiado,
siempre que decido en despedirte con una sonrisa
sospecho que no rasgó el aire con desesperación.
Las personas concluyen en dejar sólo al solitario
pero ¿qué harán todos con el rincón de su soledad
que llevan en los bolsillos?
Las flores y los poemas son entonces un cliché
pero vibran demasiado en mundos de blanco y negro.
Todos los días del mundo para mí
tú cumples años y quiero celebrarlo,
inclusive si nosotros sólo somos humo
alguien tendrá que enseñarnos a flotar.
Hemos venido a asistir al crujir de nuestros corazones
pero aún así tenemos el coraje de conservarlo repicando.
Tomar el tiempo en silencio de comprender la gran escena
puede ocasionar luz cegadora y oscuridad plena.
A mí me gusta pensar que me equivoco
cuando la razón es devastadora en la piel,
y ser afortunado de aprender de un misterio
sin sospechas en ninguna otra casa sino la mía.
Sí, en una partitura oblicua se esconde una cura
a aquello que nos ataca cuando no defendemos,
y pensar que te aman si amas bajo mil peligros
porque de otra forma no dolería.
En cambio tú entraste sin tocar nuestra puerta
espero volverte a ver nunca más.
se debilita por la pasión de las nubes.
Quieren reír porque nada se los evita
y dejar luego ese carácter necio y grisáceo.
Cada vez que hallo en darte un abrazo
estalla un problema con apretarte demasiado,
siempre que decido en despedirte con una sonrisa
sospecho que no rasgó el aire con desesperación.
Las personas concluyen en dejar sólo al solitario
pero ¿qué harán todos con el rincón de su soledad
que llevan en los bolsillos?
Las flores y los poemas son entonces un cliché
pero vibran demasiado en mundos de blanco y negro.
Todos los días del mundo para mí
tú cumples años y quiero celebrarlo,
inclusive si nosotros sólo somos humo
alguien tendrá que enseñarnos a flotar.
Hemos venido a asistir al crujir de nuestros corazones
pero aún así tenemos el coraje de conservarlo repicando.
Tomar el tiempo en silencio de comprender la gran escena
puede ocasionar luz cegadora y oscuridad plena.
A mí me gusta pensar que me equivoco
cuando la razón es devastadora en la piel,
y ser afortunado de aprender de un misterio
sin sospechas en ninguna otra casa sino la mía.
Sí, en una partitura oblicua se esconde una cura
a aquello que nos ataca cuando no defendemos,
y pensar que te aman si amas bajo mil peligros
porque de otra forma no dolería.
En cambio tú entraste sin tocar nuestra puerta
espero volverte a ver nunca más.