Gloria Maria Granero
Poeta adicto al portal
No es el tiempo,
los relojes no son armas
y las agujas no hieren.
No es el verso,
su estructura no me obliga
y su cuerpo no me entierra.
No es el aire,
ni sumiso, ni arrogante,
ni atrevido, ni prudente.
No es nada de eso…
No Señoría, no lo es.
Es su sabor, Señoría.
Siempre atento y complaciente,
en mis labios se asemeja a un elixir.
Es su aroma, Señoría.
Siempre ardiente y entregado,
en mi alma crea un gozo inexplicable.
Por que la amo, Señoría.
La amo con todo el poder de mi corazón.
Y aunque en este juicio que es la vida,
soy yo el acusado, mi único delito a sido amarla.
Por que en su rostro no hay cicatrices.
Por que en su alma solo hay pureza.
Por que sus manos, son tan suaves como el lino.
Por todo eso y mucho más Señoría, la amo.
Más que a nada en este mundo, yo la amo.
Y lo daría todo si ella me lo pidiera,
todo lo entregaría y en nada me quedaría….
Pero no es posible,Señoría.
No es posible por que su sabor es de otros labios,
por que su aroma es de otras flores,
por que su rostro no se encoge ante mi llanto,
por que en su alma no palpita ante mis versos,
por que sus manos no sienten esta agonía.
Por ello, Señoría, le ruego quedar absuelto de este amor.
Por que me esta matando, Señoría… ¡Me está matando!
Me mata tan lentamente que las agujas no corren en su ausencia.
Me tiene preso entre sus barrotes cuando mi único pecado ha sido amarla.
Se lo ruego, con el corazón en llamas y el verso derretido ante su nombre.
¡Devuélvame la libertad!
¡Devuélvamela, Señoría!
los relojes no son armas
y las agujas no hieren.
No es el verso,
su estructura no me obliga
y su cuerpo no me entierra.
No es el aire,
ni sumiso, ni arrogante,
ni atrevido, ni prudente.
No es nada de eso…
No Señoría, no lo es.
Es su sabor, Señoría.
Siempre atento y complaciente,
en mis labios se asemeja a un elixir.
Es su aroma, Señoría.
Siempre ardiente y entregado,
en mi alma crea un gozo inexplicable.
Por que la amo, Señoría.
La amo con todo el poder de mi corazón.
Y aunque en este juicio que es la vida,
soy yo el acusado, mi único delito a sido amarla.
Por que en su rostro no hay cicatrices.
Por que en su alma solo hay pureza.
Por que sus manos, son tan suaves como el lino.
Por todo eso y mucho más Señoría, la amo.
Más que a nada en este mundo, yo la amo.
Y lo daría todo si ella me lo pidiera,
todo lo entregaría y en nada me quedaría….
Pero no es posible,Señoría.
No es posible por que su sabor es de otros labios,
por que su aroma es de otras flores,
por que su rostro no se encoge ante mi llanto,
por que en su alma no palpita ante mis versos,
por que sus manos no sienten esta agonía.
Por ello, Señoría, le ruego quedar absuelto de este amor.
Por que me esta matando, Señoría… ¡Me está matando!
Me mata tan lentamente que las agujas no corren en su ausencia.
Me tiene preso entre sus barrotes cuando mi único pecado ha sido amarla.
Se lo ruego, con el corazón en llamas y el verso derretido ante su nombre.
¡Devuélvame la libertad!
¡Devuélvamela, Señoría!
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