Carlos Aristy
Poeta que considera el portal su segunda casa
Es todo.
Me quedo con el silencio eterno de tus ojos
y la infatigable caricia latente en tus manos.
aguardo tus labios encarnados depositando
los bermejos besos de su bóveda sobre mi boca.
A veces tus brazos me abrazan como el viento
y tu cuerpo, como el sol, embriaga con su calor
las aletargadas algas de mi alma...
Amor, solicito permiso para llenarte con la espuma
de las olas de mi mar de antaño.
Me quedo con el silencio eterno de tus ojos
y la infatigable caricia latente en tus manos.
aguardo tus labios encarnados depositando
los bermejos besos de su bóveda sobre mi boca.
A veces tus brazos me abrazan como el viento
y tu cuerpo, como el sol, embriaga con su calor
las aletargadas algas de mi alma...
Amor, solicito permiso para llenarte con la espuma
de las olas de mi mar de antaño.