Es una buena razón para no pretender nada.
Que ella se encargue de presentar y acomodar
las cosas con una fecha dudosa de vencimiento
para que tu pienses que con tanta devoción
toda sospecha o duda sería contraproducente
o ingrata,
pero nada llega a viejo para siempre;
todo cambia, se transforma o muere.
Hay tantas pasiones momentaneas
como puntos de vista en conflicto,
certidumbres por querer de las masas,
discusiones para salvar lo que se pueda,
obsecaciones sin querer dar razones
que solo te dejan el gusto amargo
de convencer o ser convencidos
sin estar verdaderamente contentos,
sin obtener ninguna gracia.
Que siga fabricando esperanzas,
gatos, fragancias, lluvias, amores y flores
con las cuales estamos a nuestras anchas.
Es placentero dejarse llevar por ese susurro
que te dice que mañana será todo distinto,
y tu sangre se anima, tu corazón rebota
y quiere irse vaya a saber hacia dónde;
una buena mezcla de lo transitorio e incierto
es un buen trago para beberlo de un golpe
como esos momentos que desvanecen
sin que del tiempo o nosotros nos demos cuenta.
A veces es así de fácil, así de frágil, así de ligera,
así de ingrávida que no te queda otro remedio
que ser responsable aunque tú no lo quieras.
Que ella se encargue de presentar y acomodar
las cosas con una fecha dudosa de vencimiento
para que tu pienses que con tanta devoción
toda sospecha o duda sería contraproducente
o ingrata,
pero nada llega a viejo para siempre;
todo cambia, se transforma o muere.
Hay tantas pasiones momentaneas
como puntos de vista en conflicto,
certidumbres por querer de las masas,
discusiones para salvar lo que se pueda,
obsecaciones sin querer dar razones
que solo te dejan el gusto amargo
de convencer o ser convencidos
sin estar verdaderamente contentos,
sin obtener ninguna gracia.
Que siga fabricando esperanzas,
gatos, fragancias, lluvias, amores y flores
con las cuales estamos a nuestras anchas.
Es placentero dejarse llevar por ese susurro
que te dice que mañana será todo distinto,
y tu sangre se anima, tu corazón rebota
y quiere irse vaya a saber hacia dónde;
una buena mezcla de lo transitorio e incierto
es un buen trago para beberlo de un golpe
como esos momentos que desvanecen
sin que del tiempo o nosotros nos demos cuenta.
A veces es así de fácil, así de frágil, así de ligera,
así de ingrávida que no te queda otro remedio
que ser responsable aunque tú no lo quieras.