Valen_Tina
Poeta que considera el portal su segunda casa
cálida, parecían estas ramblas
sumisas, huecas. El andén se pierde
con tu mejor sonrisa, te alejabas.
Desando sola la ciudad callada.
Vuelvo a la casa de vidrieras rojas.
Amontoné sobre el mantel los besos
desperdigados con sabor muy dulce.
Aproximé dos copas sobre el lino
de vidrio verde y degusté el ahora.
Había vuelto sigilosa, ajena
al transcurrir de las fachadas ocre.
Con humildad deshice mi presente,
sin porvenir, matando las promesas.
Archivos adjuntos
Última edición:

