Esa noche…
En este suave andar somnoliento…
Nocturno el verso que desangra un lirio,
capas de insomnio y juerga de la mente,
eventos cortos, lujuria en neblina.
Historias de amantes obnubilados...
Con engaño han seducido al amor
irreal belleza del oro efímero,
inpudician pétalos en reverso.
Quimera el aroma de luz fragante,
insigne estrella de múltiples filos,
quintas direcciones de falso brillo.
Encanto descubierto en penumbra…
Adorno de escándalo en luna llena,
paisaje alucinado y desconcierto,
guillotina sobando un dulce vuelo.
Ramiro Deladanza
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