Chrix
Poeta que considera el portal su segunda casa
Despierto, pareciese que he dormido siglos
me acerco a un metal para reflejarme,
pero no puedo convencerme que soy yo,
tal vez soy la ruina del alcohol.
Me acuerdo de tu rostro, del último gesto,
pero las neuronas en mi cesto
hacen una peregrinación de muerte
con pancartas de olvido y ángeles solitarios.
La lumbre va muriendo,
a la vez que hidrato mis labios de agua fresca,
ya mi alma sabe alcohol,
solo hay que encender la mecha de mi destino
para que fluya la llama que con hollín
escriba que estuve y que no le temo al olvido,
ni a sus misterios de hojas secas.
Que hace que penitente quede el rayo de mi aura,
que lo tiñe de sombras sin destinos.
Ciego para ver dentro del corral de horas,
tengo la llave para escapar pero no encuentro la puerta.
me temo que encerrado me quedaré hoy por lo menos.
Como ángel solitario cosechando
silencios en la inmensa tierra,
soñando con derretir las cadenas para sonreir,
Y las iglesias quedan lejos de la noche de mi dolor.
Aquí voy remo a la palma sangrada
haciendo el verbo para sobrevivir,
cuantas chances para salvarme, tengo los pies
tan lastimados que no se si quiero pisar piedras,
ya no sé si puedo pasar el frio con una promesa de abrigo,
por qué será que toco la leña y ya no quema,
por qué será que todo estos muebles habla de mi respirar
pero yo ya no los conozco,
por qué será que cada vez que respiro siento no pertenecer
a este incierto mundo…por qué será!
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