dragon_ecu
Esporádico permanente
El sol se asoma delante de la sombra del edificio azul.
La calle, vacía al principio, se llena de voces y ruidos de una nueva selva que despierta.
El choro espera sentado en esquina, en el semáforo que rompió para arranchar lo que pueda.
El matemático toma la cascara de sandía y se pone a escribir sus inentendibles ecuaciones en el suelo, mientras una mano se mete debajo de una falda para medir que tan húmeda se encuentra la concha urgida.
El perro mastica la cabeza de la rata que en mala hora asomó de la alcantarilla, mientras dos gatos llenan el asiento posterior del trabant abandonado con leches y mordidas de nuca.
La mujer despide al marido que va a la oficina, mientras el querido espera que se aleje para entrar, en tanto la secretaria le espera en el coche sin nada de ropa interior.
El policía detrás del kiosko atrapa al comerciante para pedirle su comisión por la venta de mariguana, y el teniente mira disimuladamente a otro lado, a las nalgas de la morena que sale a correr con su pantalón intravenoso.
Las horas van cayendo igual que la ropa de muchacho seducido por la vieja de la esquina, ya lleva 80 años de ninfómana y no le para a su vicio.
Del cine porno salen de la mano dos tipos camino al telo de la vuelta, en tanto la zorra se ríe socarronamente y les pregunta si desean una ayuda extra. El negro bala en la tumba llora por su miembro flácido, mientras las viudas del vecindario suspiran pensando en él, suspiran con sus dedos hundidos en el recuerdo de las piernas abiertas.
A media tarde las antes putas ahora son mozas de limpieza del telo, pero igual apenan ven entrar a una pareja se ofrecen de tercias.
La tarde se vuelve pesada mientras la noche ilumina las ventanas con sudores y suspiros de cuartos llenos de coitos.
Me matan las mujeres que cuando caminan parecen hacer puré de banano.
Al rato despierto... ¡PUTA MIERDA!... ¿quién me manda a dormir con el disney channel encendido?.
Notas:
El matemático fue un ingeniero reconocido que se volvió loco, y pasó su vida escribiendo extrañas ecuaciones y símbolos en el piso de las calles y parques.
El trabant fue un coche muy popular, sobre todo su asiento trasero.
De la vieja ninfómana, bueno, son recuerdos.
En pantalones deportivos hay las tallas: suelto, apretado, strech, subcutáneo e intravenoso.
El telo se refiere al hotel, casa de cita o pensión.
Lo del puré de banano es difícil de explicar, deberían verlo para comprender.
La calle, vacía al principio, se llena de voces y ruidos de una nueva selva que despierta.
El choro espera sentado en esquina, en el semáforo que rompió para arranchar lo que pueda.
El matemático toma la cascara de sandía y se pone a escribir sus inentendibles ecuaciones en el suelo, mientras una mano se mete debajo de una falda para medir que tan húmeda se encuentra la concha urgida.
El perro mastica la cabeza de la rata que en mala hora asomó de la alcantarilla, mientras dos gatos llenan el asiento posterior del trabant abandonado con leches y mordidas de nuca.
La mujer despide al marido que va a la oficina, mientras el querido espera que se aleje para entrar, en tanto la secretaria le espera en el coche sin nada de ropa interior.
El policía detrás del kiosko atrapa al comerciante para pedirle su comisión por la venta de mariguana, y el teniente mira disimuladamente a otro lado, a las nalgas de la morena que sale a correr con su pantalón intravenoso.
Las horas van cayendo igual que la ropa de muchacho seducido por la vieja de la esquina, ya lleva 80 años de ninfómana y no le para a su vicio.
Del cine porno salen de la mano dos tipos camino al telo de la vuelta, en tanto la zorra se ríe socarronamente y les pregunta si desean una ayuda extra. El negro bala en la tumba llora por su miembro flácido, mientras las viudas del vecindario suspiran pensando en él, suspiran con sus dedos hundidos en el recuerdo de las piernas abiertas.
A media tarde las antes putas ahora son mozas de limpieza del telo, pero igual apenan ven entrar a una pareja se ofrecen de tercias.
La tarde se vuelve pesada mientras la noche ilumina las ventanas con sudores y suspiros de cuartos llenos de coitos.
Me matan las mujeres que cuando caminan parecen hacer puré de banano.
Al rato despierto... ¡PUTA MIERDA!... ¿quién me manda a dormir con el disney channel encendido?.
Notas:
El matemático fue un ingeniero reconocido que se volvió loco, y pasó su vida escribiendo extrañas ecuaciones y símbolos en el piso de las calles y parques.
El trabant fue un coche muy popular, sobre todo su asiento trasero.
De la vieja ninfómana, bueno, son recuerdos.
En pantalones deportivos hay las tallas: suelto, apretado, strech, subcutáneo e intravenoso.
El telo se refiere al hotel, casa de cita o pensión.
Lo del puré de banano es difícil de explicar, deberían verlo para comprender.
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