Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
Anoche desnudaste mis poemas
y tu huella quedó impresa
en cada uno de mis versos.
Caricias transversales
en lo insondable de tu pecho
fui furtiva yo a robarte.
Lumínico momento de rituales
desgastando nuestros labios
con pasiones tan fugaces.
Despierto y te abandono
a ese sueño tan profundo
que en mí se hace liviano.
Y te escribo, y te rimo,
emborronando el lienzo
con tinta de latido.
Soy liberta de tus instantes
cincelando los anclajes
que me amarran a tus puertos.
Súcubo de tus infiernos
o el ángel de tus cielos
perfilando así el encuentro.
Aguardo que pase el tiempo
para acercar mis pasos
al borde de tu aliento.
“Buenos días” en un beso
y en mi corazón esclavo;
certeza de “hasta luego”.
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