Mantarraya
Poeta recién llegado
Esclavo de los sentimientos
hacía ti, adolorido por el
látigo del abandono,
desgarrado por dentro.
No sé que ha pasado,
en qué he fallado,
no entiendo está
distancia inesperada.
Te abrí las puertas
de mí mundo sin esperar
nada a cambio y ahora me
siento encadenado,
a una roca que lleva tu nombre.
Con un corazón encarcelado,
sin motivaciones, desesperado
por un poco más de tus besos.
Tenía la luz de tu sonrisa
ahora solo me queda
una pequeña llama
extinguiendo se,
en la perpetúa oscuridad
de mí sombra, ensangrentada.
Adiós querida mía,
te seguiré esperando
hasta que está oscuridad
termine de consumir
mí alma y mí ser.
hacía ti, adolorido por el
látigo del abandono,
desgarrado por dentro.
No sé que ha pasado,
en qué he fallado,
no entiendo está
distancia inesperada.
Te abrí las puertas
de mí mundo sin esperar
nada a cambio y ahora me
siento encadenado,
a una roca que lleva tu nombre.
Con un corazón encarcelado,
sin motivaciones, desesperado
por un poco más de tus besos.
Tenía la luz de tu sonrisa
ahora solo me queda
una pequeña llama
extinguiendo se,
en la perpetúa oscuridad
de mí sombra, ensangrentada.
Adiós querida mía,
te seguiré esperando
hasta que está oscuridad
termine de consumir
mí alma y mí ser.