DayaniTitanium
Poeta recién llegado
1,2,3 marcha
3,2,1 detente
Eso era, la sincronía que mantenías, tus movimientos al compás del orden que yo provocaba, tu abnegación total y plena hacia mi, tu sumisión extraordinaria, y lo enigmático, carismático que tu personalidad desprendía, esa sonrisa solemne, y el semblante perdido, sus manos de seda, y su voz varonil.
Una chica hermosa, con un cuerpo de diosa, unos ojos de ángel, y una voz de mando, unas manos tan suaves, una sonrisa resplandeciente, una piel blanca, su semblante tan audaz, frívola, sádica, mentirosa, y traicionera, un depredador de primera, alguien que sabe lo que hace, eso soy.
Me enamore de mis esclavo, mi soldado de juguete, mi peón en mi tablero, me gano la partida, estaba tan confiada, en mis atributos, mi sabiduría, que lo mire insignificante incapaz de volar a mi altura, me envolvió a jugar un poco, solo por capricho del aburrimiento, sólo porque se me antojaba ver dolor, manejar otra marioneta, sin embargo, cuando soltó su sonrisa, mi cuerpo se sintió extraño, pero no le preste atención, porque mi orgullo no lo permitió, supe que algo andaba mal, cuando tomo mi mano y me beso, aunque se supone que yo no sentí nada cuando eso sucedió, pero por alguna razón yo queria regresar a por más...
Así fue como me caí, mi fortaleza cayo, y sin embargo mi esclavo decidió ser mi dueño y marioneta a la vez, yo estaba fascinada ante tal situación mi vida en esta etapa, era maravillosa, aunque con mucha perdida de juicio, pero quien me podía convencer de que esto estaba incorrecto¿?
El futuro no estaba prescrito todo era incógnito, ahora que lo veo, estas tu en el, mi siervo fiel, mi amante eterno, mi compañero maravilloso, me encanta cada beso, y la ternura de tu amor.
3,2,1 detente
Eso era, la sincronía que mantenías, tus movimientos al compás del orden que yo provocaba, tu abnegación total y plena hacia mi, tu sumisión extraordinaria, y lo enigmático, carismático que tu personalidad desprendía, esa sonrisa solemne, y el semblante perdido, sus manos de seda, y su voz varonil.
Una chica hermosa, con un cuerpo de diosa, unos ojos de ángel, y una voz de mando, unas manos tan suaves, una sonrisa resplandeciente, una piel blanca, su semblante tan audaz, frívola, sádica, mentirosa, y traicionera, un depredador de primera, alguien que sabe lo que hace, eso soy.
Me enamore de mis esclavo, mi soldado de juguete, mi peón en mi tablero, me gano la partida, estaba tan confiada, en mis atributos, mi sabiduría, que lo mire insignificante incapaz de volar a mi altura, me envolvió a jugar un poco, solo por capricho del aburrimiento, sólo porque se me antojaba ver dolor, manejar otra marioneta, sin embargo, cuando soltó su sonrisa, mi cuerpo se sintió extraño, pero no le preste atención, porque mi orgullo no lo permitió, supe que algo andaba mal, cuando tomo mi mano y me beso, aunque se supone que yo no sentí nada cuando eso sucedió, pero por alguna razón yo queria regresar a por más...
Así fue como me caí, mi fortaleza cayo, y sin embargo mi esclavo decidió ser mi dueño y marioneta a la vez, yo estaba fascinada ante tal situación mi vida en esta etapa, era maravillosa, aunque con mucha perdida de juicio, pero quien me podía convencer de que esto estaba incorrecto¿?
El futuro no estaba prescrito todo era incógnito, ahora que lo veo, estas tu en el, mi siervo fiel, mi amante eterno, mi compañero maravilloso, me encanta cada beso, y la ternura de tu amor.