El Cielo de Octubre
Poeta asiduo al portal
Debo ser yo quien te mantenga viva,
gracias a noches donde pido fuego a la luna
y exhalo una humareda de ti.
Escribo tu memoria en folios vírgenes
y de ésta manera te hago eterna,
inmensa como el sol vigilante y atento
que nunca me caza recordándote.
(Bien es sabido que los días pertenecen al presente y las noches al pasado).
Llenan de tinta tus gestos,
tus andares torpes que hoy tatúan el ritmo en cada uno de mis versos. Nos mirábamos,
como dos bestias salvajes y enamoradas
se miran con pánico, pero con confianza.
¿Eres tú el depredador o me tienes miedo a mi?.
-Tambores distantes anuncian una muerte
compartida con vosotros, pasajeros de mis líneas-
Me creo todopoderoso y sonrío,
siendo consciente de que con la misma facilidad que yo te escribo,
puedo suicidarnos quemando el papel,
y que arda el olvido.
gracias a noches donde pido fuego a la luna
y exhalo una humareda de ti.
Escribo tu memoria en folios vírgenes
y de ésta manera te hago eterna,
inmensa como el sol vigilante y atento
que nunca me caza recordándote.
(Bien es sabido que los días pertenecen al presente y las noches al pasado).
Llenan de tinta tus gestos,
tus andares torpes que hoy tatúan el ritmo en cada uno de mis versos. Nos mirábamos,
como dos bestias salvajes y enamoradas
se miran con pánico, pero con confianza.
¿Eres tú el depredador o me tienes miedo a mi?.
-Tambores distantes anuncian una muerte
compartida con vosotros, pasajeros de mis líneas-
Me creo todopoderoso y sonrío,
siendo consciente de que con la misma facilidad que yo te escribo,
puedo suicidarnos quemando el papel,
y que arda el olvido.