laura solar salas
Poeta que considera el portal su segunda casa
Una tranquila tarde de apacible verano
traviesas y agraciadas musas emergieron
ávidas de ver la agonía de la tarde
al ocaso, un bello concierto le brindaron
Resucitando la tarde ante su presencia
de mágicos cantos al océano colmaron
feliz estaba neptuno frente aquel renacer
el crepúsculo le ofrecía dos atardeceres
El espumaje de las olas se tiño de colores
abrazando las rocas de indescifrables tonos
celoso el arco iris ante la gama de matices
sus tonalidades con el atardecer mezclo
Amalgama que al mismo cielo intimido
la luna se hizo presente su luz facilito
para que la bóveda celeste pudiera retener
la mágica fusión entre arco iris y atardecer
Ante el fallecimiento de tan bello paisaje
el alma de una poetisa triste lloraba
era el sentir de Alfonsina que se dejaba oír
frente a la impotencia que le impedía escribir
Lágrimas que entre las corrientes plasmaban
hermosas alabanzas escritas en el agua
conciente que en el piélago su huella se perdería
las olas le aseguraban que ¡jamás ocurriría!
Su obra, en boca de las sirenas se haría canción
cautivando a quien las lograra escuchar
emocionado neptuno exclamo; ¡perduraran!
estas hermosas odas escritas en mi mar
En las alturas las constelaciones danzaban
al son de las canciones que las sirenas cantaban
el despuntar de alba en silencio alababa
armoniosas obras... escritas en el agua
traviesas y agraciadas musas emergieron
ávidas de ver la agonía de la tarde
al ocaso, un bello concierto le brindaron
Resucitando la tarde ante su presencia
de mágicos cantos al océano colmaron
feliz estaba neptuno frente aquel renacer
el crepúsculo le ofrecía dos atardeceres
El espumaje de las olas se tiño de colores
abrazando las rocas de indescifrables tonos
celoso el arco iris ante la gama de matices
sus tonalidades con el atardecer mezclo
Amalgama que al mismo cielo intimido
la luna se hizo presente su luz facilito
para que la bóveda celeste pudiera retener
la mágica fusión entre arco iris y atardecer
Ante el fallecimiento de tan bello paisaje
el alma de una poetisa triste lloraba
era el sentir de Alfonsina que se dejaba oír
frente a la impotencia que le impedía escribir
Lágrimas que entre las corrientes plasmaban
hermosas alabanzas escritas en el agua
conciente que en el piélago su huella se perdería
las olas le aseguraban que ¡jamás ocurriría!
Su obra, en boca de las sirenas se haría canción
cautivando a quien las lograra escuchar
emocionado neptuno exclamo; ¡perduraran!
estas hermosas odas escritas en mi mar
En las alturas las constelaciones danzaban
al son de las canciones que las sirenas cantaban
el despuntar de alba en silencio alababa
armoniosas obras... escritas en el agua