Martín Renán
Poeta adicto al portal
A falta de pan, setiembre te hace rehén de una noche;
que de comer
hágase el milagro
y la voluntad de octubre en peregrinación;
mesa para cuatro en oración
y todos
nos encomendaremos
al mismo creador,
es más fácil conocer el hambre cuando la fe se sirve en plato vacío.
No niegues
al político de a pie ni al que tiene el dinero en la boca.
Mitad silla de analfabeto y mitad de ser héroe
en la milonga
y en la quinta estación
(estaremos obligados a mentir)
—de noche, de otros sueños nos vendría bien—
El hospicio, edificado de sombras
y el misterio de despertar
a la primera señal.
El juego de ganar en un partido de futbol
y las cosas en el reino,
como el ajedrez: peón suicida
y dar jaque mate.
No hace falta.
En 1985 nadie vio señales de un joven presidente.
que de comer
hágase el milagro
y la voluntad de octubre en peregrinación;
mesa para cuatro en oración
y todos
nos encomendaremos
al mismo creador,
es más fácil conocer el hambre cuando la fe se sirve en plato vacío.
No niegues
al político de a pie ni al que tiene el dinero en la boca.
Mitad silla de analfabeto y mitad de ser héroe
en la milonga
y en la quinta estación
(estaremos obligados a mentir)
—de noche, de otros sueños nos vendría bien—
El hospicio, edificado de sombras
y el misterio de despertar
a la primera señal.
El juego de ganar en un partido de futbol
y las cosas en el reino,
como el ajedrez: peón suicida
y dar jaque mate.
No hace falta.
En 1985 nadie vio señales de un joven presidente.
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