Derghos
A la nada regresa la realidad de las palabras
El arroyo, dibujando verde aroma a su vera
La paz de la calma, el estado natural,
Que ilusión bañada en humo a alcanzar;
La paz que busco, la que ansío
es la que en mi pueda brotar,
para con la claridad del arroyo
no contaminar nada más.
La guerra dice:
En nombre de la paz -
Y sí, la secuestra, en su nombre,
disfraz voraz.
Es como deforestar para decir:
-Así más arboles crecerán
Y del amor, dulce torrente del corazón
Ay del amor que es amar.
La paz que se ama, desde el corazón
Y desde la razón, quiero amar en paz.
Cada rincón de este planeta
Sus bosques y mis pulmones
Sus mares y mis aventuras
Su brisa y mi alegría.
El dulzor de las uvas
el fervor del vino.
Todo cuanto recíprocamente se disfruta
Esta ahí, sin más,
Un regalo sin dueño
Para todos poder disfrutar.
La paz de la calma, el estado natural,
Que ilusión bañada en humo a alcanzar;
La paz que busco, la que ansío
es la que en mi pueda brotar,
para con la claridad del arroyo
no contaminar nada más.
La guerra dice:
En nombre de la paz -
Y sí, la secuestra, en su nombre,
disfraz voraz.
Es como deforestar para decir:
-Así más arboles crecerán
Y del amor, dulce torrente del corazón
Ay del amor que es amar.
La paz que se ama, desde el corazón
Y desde la razón, quiero amar en paz.
Cada rincón de este planeta
Sus bosques y mis pulmones
Sus mares y mis aventuras
Su brisa y mi alegría.
El dulzor de las uvas
el fervor del vino.
Todo cuanto recíprocamente se disfruta
Esta ahí, sin más,
Un regalo sin dueño
Para todos poder disfrutar.