Escuchando melodías de miedo
en las penumbras de ciegos,
viviendo casualidades ya pasadas,
premeditaciones detestadas;
de cada palabra sin voz,
no se oye sin oídos de corazón,
de ojos oscuros,
tonos claros de luz mis pupilas se dilatan.
No se necesita oscuridad
para no ver lo que pasa;
se pierde la cabeza cuando está arriba de los hombros,
y no perderemos la conciencia cuando creemos tenerla,
como por amor y locura,
no vemos la realidad de la clara verdad
y nos cegamos ante tanta falsedad.
en las penumbras de ciegos,
viviendo casualidades ya pasadas,
premeditaciones detestadas;
de cada palabra sin voz,
no se oye sin oídos de corazón,
de ojos oscuros,
tonos claros de luz mis pupilas se dilatan.
No se necesita oscuridad
para no ver lo que pasa;
se pierde la cabeza cuando está arriba de los hombros,
y no perderemos la conciencia cuando creemos tenerla,
como por amor y locura,
no vemos la realidad de la clara verdad
y nos cegamos ante tanta falsedad.
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