Ese entendimiento

A mi lado, lava perniciosa,

mis carnes turbadas se aprietan

y una forja de piedra y músculo

se va uniendo.


Lodo que arrastra y tritura

en un descendimiento temido,

sin medida ni permiso.


Sólo quedan formas,

latidos detenidos,

suspiros no dichos

y una memoria lacerante.

Nuestra alma se realiza a través de un cuerpo que reclama, exige, de alguna manera encarcela. Un cuerpo que, además, se descompone inevitablemente, se desintegra mientras que nuestra alma crece y pide alas. ¿Qué puedo, decirle, Poeta, que usted no sepa y que no diga su poema? Nada, excepto, tal vez, que me siento identificado.

Reciba un abrazo... así sea de un desconocido que también tiene latidos detenidos, suspiros no dichos...
 
Gracias, poeta César Guevar.
No somos tan desconocidos, que hay latidos y suspiros que nos acercan.
Neroli
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba