Qalat Chabir
Poeta que considera el portal su segunda casa
No es luz o sombra esa tristeza tuya,
tampoco es un cielo devorando unas nubes blancas,
quizás sea un animal hambriento
que destroza los minutos y los días:
dedos de piedra en manos de la tierra sepultada,
oscuridad, león o lobo entre la espuma.
Cuerpos bellos, inmaculados,
¿qué aguas adorasteis con las nocturnas brisas?
Como besos se alejasteis hacia el infinito
sin esperar un río solamente.
Oh, pétalos de rayo en la risa de las dormidas estatuas,
brasas lejanas sin fondo, labios manchados de sal.
No sabíais, cuerpos, vuestro destino final,
crepitabais en los acantilados:
rama infiel del tosco mar.
Detrás del silbido falso de la noche,
entre las grietas de un sueño:
bondad o esperanza.
Quizás no queríais besar esta playa sin norte,
vida en manos del agua, fondo de un corazón
que busca otros infiernos.
Marmóreas hojas despobladas
de un mismo universo.
Expresión última de un adiós.
Esa tristeza tuya que me viene como un náufrago.
© Copyright
tampoco es un cielo devorando unas nubes blancas,
quizás sea un animal hambriento
que destroza los minutos y los días:
dedos de piedra en manos de la tierra sepultada,
oscuridad, león o lobo entre la espuma.
Cuerpos bellos, inmaculados,
¿qué aguas adorasteis con las nocturnas brisas?
Como besos se alejasteis hacia el infinito
sin esperar un río solamente.
Oh, pétalos de rayo en la risa de las dormidas estatuas,
brasas lejanas sin fondo, labios manchados de sal.
No sabíais, cuerpos, vuestro destino final,
crepitabais en los acantilados:
rama infiel del tosco mar.
Detrás del silbido falso de la noche,
entre las grietas de un sueño:
bondad o esperanza.
Quizás no queríais besar esta playa sin norte,
vida en manos del agua, fondo de un corazón
que busca otros infiernos.
Marmóreas hojas despobladas
de un mismo universo.
Expresión última de un adiós.
Esa tristeza tuya que me viene como un náufrago.
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