gamaliel dante
Poeta adicto al portal
Entre taciturnos otoños, a pasado el tiempo
ese tiempo de esperas, de eternidad presente
el del frío de caricias, ausente de nombre,
ese nombre que nombran, los cielos azules
las ciudades, los pájaros del monte, la noche,
ese tiempo ha fecundado con sus manos
la edad del AMOR.
Ese tiempo ya no existe, muchacha triste,
porque hoy amas, maduran en tu vida
las fresas, germinan prolongados besos,
y tus manos de azucena, se quedan quietas
con sus dedos en la sombra, acariciando
mejillas rojas.
Con tus cabellos de trigo, has calmado al viento,
en tu corazón ya florece un nombre
ese nombre ya existe en la dimensión
de la vida, y se llama: AMOR.
Gamaliel
ese tiempo de esperas, de eternidad presente
el del frío de caricias, ausente de nombre,
ese nombre que nombran, los cielos azules
las ciudades, los pájaros del monte, la noche,
ese tiempo ha fecundado con sus manos
la edad del AMOR.
Ese tiempo ya no existe, muchacha triste,
porque hoy amas, maduran en tu vida
las fresas, germinan prolongados besos,
y tus manos de azucena, se quedan quietas
con sus dedos en la sombra, acariciando
mejillas rojas.
Con tus cabellos de trigo, has calmado al viento,
en tu corazón ya florece un nombre
ese nombre ya existe en la dimensión
de la vida, y se llama: AMOR.
Gamaliel