Esencia
Enamorado de amor prohibido, asciendo,
por escalones ciertos que no existen.
Hambre y sed de tiempo, de no estar en mí,
salir de mí, siendo yo, plenamente.
Traspasar el mí real, morir,
dejar de ser para ser.
Enamorado de amor prohibido,
está en mí, amo en mí.
no es un prohibido humano.
Es el hecho sublime de amar,
amar en los brazos de la noche
y nacer a un nuevo amor vedado.
Es manzana, árbol de origen,
sidra de paraíso colmadora de sed.
Eva ama a Adán y no a la manzana,
ama a Adán prohibidamente,
sin prohibición, en la totalidad de la nada,
del origen.
No hay desnudez, sentimiento impuro,
la entrega no existe, se saben,
son en sí mismo, comunión,
amor traspasando amor.
No hay conciencia de prohibición,
Eva coge la manzana, ofrece la manzana,
muerden la manzana y quisieran,
mil veces asaltar la manzana,
emplazar la manzana, mil veces,
en el árbol del origen.
No hay pecado en el origen,
no es un prohibido humano,
es el hecho sublime de amar.
Tomar mar y morir en lo salado,
elevarse cayendo al eco del vacío,
vivir sin dejar de sorprenderse.
Hambre y sed de tiempo, de no estar en mí,
salir de mí, siendo yo, plenamente.
Enamorado de amor prohibido, asciendo,
por escalones ciertos que no existen
y entenderme bien cuando lo digo:
Amar en lo virginal y anochecerse,
aún siendo manido el espacio por lo sido.
Y así, acaso sin horas, días,
muriendo el tiempo brotando a otro tiempo,
así, eternizar pleno y vivo en la locura,
de amar y ser amado, prohibidamente,
sin concebir nada prohibido.
Enamorado de amor prohibido, asciendo,
por escalones ciertos que no existen.
Hambre y sed de tiempo, de no estar en mí,
salir de mí, siendo yo, plenamente.
Traspasar el mí real, morir,
dejar de ser para ser.
Enamorado de amor prohibido,
está en mí, amo en mí.
no es un prohibido humano.
Es el hecho sublime de amar,
amar en los brazos de la noche
y nacer a un nuevo amor vedado.
Es manzana, árbol de origen,
sidra de paraíso colmadora de sed.
Eva ama a Adán y no a la manzana,
ama a Adán prohibidamente,
sin prohibición, en la totalidad de la nada,
del origen.
No hay desnudez, sentimiento impuro,
la entrega no existe, se saben,
son en sí mismo, comunión,
amor traspasando amor.
No hay conciencia de prohibición,
Eva coge la manzana, ofrece la manzana,
muerden la manzana y quisieran,
mil veces asaltar la manzana,
emplazar la manzana, mil veces,
en el árbol del origen.
No hay pecado en el origen,
no es un prohibido humano,
es el hecho sublime de amar.
Tomar mar y morir en lo salado,
elevarse cayendo al eco del vacío,
vivir sin dejar de sorprenderse.
Hambre y sed de tiempo, de no estar en mí,
salir de mí, siendo yo, plenamente.
Enamorado de amor prohibido, asciendo,
por escalones ciertos que no existen
y entenderme bien cuando lo digo:
Amar en lo virginal y anochecerse,
aún siendo manido el espacio por lo sido.
Y así, acaso sin horas, días,
muriendo el tiempo brotando a otro tiempo,
así, eternizar pleno y vivo en la locura,
de amar y ser amado, prohibidamente,
sin concebir nada prohibido.