Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si armada del delirio de un ensueño
los ojos que hoy se ocultan en rodelas
del miedo desterraran sus cautelas,
vería al fin plausible yo este empeño
de ser en mi latir excelso dueño
aquel que descerraja estas cancelas
y abate con sus besos las dovelas
del arco que oscurece cruel mi ceño.
Por ende, del soneto busco el tino
que aúne la palabra y la pasión
al vuelo de la rima que declino,
pues soy de tu cadena el eslabón
y de cada eslabón, ¡acero endrino!
atado en nudo fiero a tu portón.
::